Quique Dacosta: el menú del futuro

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Fecha: 14 septiembre, 2014

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Restaurante Quique Dacosta

Dirección: Carretera de Les Marines, Km. 3 – Dénia
Teléfono: 965 784 179
Tipo de cocina: cocina de autor
Precio de la experiencia: 270 €

Cambios significativos desde mi primera visita

Regreso a este restaurante tras dos años desde mi primera y única visita. Vuelvo antes de lo esperado, para acompañar a un buen amigo y gran blogger. Pero los posicionamientos hoy son totalmente diferentes a los de 2012. Anfitrión y huésped (léase cocinero y comensal) hemos madurado en este bienio. Ello envuelve la experiencia de nuevos matices y aspectos que condicionarán esta valoración.

Quique Dacosta Restaurante

Por una parte, Quique Dacosta ha pasado de estar reconocido con dos estrellas por la afamada guía Michelin, a merecer ya las tres (máximo galardón que otorgan sus inspectores). Se dice por ahí que el cocinero anda en su mejor momento de forma, pletórico.

Por otro lado, este humilde bloguero llega ahora a esta casa con mayor recorrido. En aquel mayo de 2012 visitaba por primera vez un restaurante biestrellado; hoy ya he pasado por otros de esa misma categoría y por algún que otro triestrellado.

QDC

Una ubicación poco atrayente de la que ha sabido separarse

Bajo la dirección de Tomás Arribas este restaurante, llamado entonces El Poblet, fue construido en los ochenta en una zona de expansión urbanística y turística. Hoy en día, especialmente en la estación veraniega, es un hervidero de coches, transeúntes ataviados con bañadores, gorros y colchonetas que buscan despavoridos la playa para intentar paliar los “letales” efectos de la canícula dianense.

QDC RestauranteEn medio de ese caos, una pequeña torreta, a imitación de los campanarios de los pueblos encalados de la Costa Blanca, nos indica la ubicación exacta del local. Usando una comparación y alegoría, se podría hablar de esta torre como el minarete de un templo, la Meca, al que hay que peregrinar al menos una vez en la vida.

Recepción y snacks en el exterior

Cruzamos la puerta de la tapia que rodea el jardín delantero y nos adentramos en una encantadora terraza que combina mobiliario y obras de arte de estilo moderno con macetas, plantas y complementos con mucho arraigo en la tradición de la comarca. Nos recibe el personal en un pequeño mostrador a modo de recepción y nos invitan a empezar con los snacks en la terraza. Se nos da la posibilidad de elegir entre las mesas que aún quedan libres. Somos casi los últimos comensales que llegamos.

Didier nos ofrece champagne francés para empezar

Es entonces cuando aparece Didier Fertilati, la cara más notable y simpática del servicio, que nos aconseja empezar esta experiencia singular con la elegancia, categoría y el glamour (¿por qué no decirlo?) de un champagne francés. Aceptamos de buena gana y nos sirven sendas copas de Billecart Salmon Brut Reserve.

Pétalo de rosa y gin tónic de manzana como entrantes de Quique Dacosta en Denia

A pesar de su relativa juventud, Didier convence de primeras con una soltura suprema y un trato afable y cercano que va creciendo a medida que avanza la comida. Tal y como vamos liberando los nervios iniciales, su trato se vuelve distendido, con algún que otro guiño en clave de humor,  muy amigable. Bravo.

Los snacks de bienvenida vinieron prácticamente todos de un pase, a lo sumo dos.

Lo que comimos

Pétalos de rosa: Rosa natural hermosa cuyos pétalos centrales se extraen con la ayuda de unas pinzas y se degustan. Textura “gominola”, sabor rico y bellísima presentación. Gin tonic de manzana: Se bebe directamente de un vaso de pequeño tamaño. Sorprendente y muy refrescante. Nos encantó.

Raíces de boletus y hojas de maíz: Textura “crunch” en ambos aperitivos. Formas y volúmenes difíciles de conseguir, como salidos de una impresora 3D. Técnica en detrimento de emociones gustativas.

Raíces de boletus y hojas de maíz de Quique Dacosta en Denia

 

Piedra de parmesano: Combinación perfecta de técnica vanguardista y provocación gustativa, éste sí. Bombón helado de queso con una apariencia exactamente igual al resto de piedras verdaderas con las que se sirve y sabor de gran intensidad.

Piedra de parmesano de Quique Dacosta en Denia

 

Tomate encurtido: Correcto. Nada destacable.

Tomate encurtido de Quique Dacosta en Denia

 

Raïm de pastor: Ídem. Planta autóctona de La Marina que se encurte por el proceso de salmuera. Imagino que, con platos como éste, el cocinero pretende mostrar su arraigo a la cultura gastronómica de la comarca, dar a conocerlos a clientes que nos visitan desde lejos y rendir un tributo a la tradición.

Raïm de pastor de Quique Dacosta en Denia

 

Espagueti puttanesca: Sobre un “nido” de pasta sin cocinar (tagliatelle) que ejerce de soporte, un pequeño bocado de este famoso plato de pasta. Rico.

Quique Dacosta nos muestra y explica

Tras degustar los snacks, el propio Quique Dacosta tiene la amabilidad de enseñarnos parte de las instalaciones del restaurante. Esta visita no constituye un mero “tour” visitando las estancias del local. Durante el recorrido el cocinero aprovecha para explicarnos su visión sobre la cocina actual y el momento que vive la restauración en general.

Quique apuesta por un menú de vanguardia pero con gran arraigo a esta tierra: Dénia, el mar, el Montgó, la Marina Alta… Su discurso suena sincero, aunque no hay que negarle a Quique sus excelentes dotes de comunicador y cierta “puesta en escena” que forma parte de esta experiencia única en el QDC.

Puerto de Denia desde el Castillo

Público español y relativamente joven

Pasamos a la sala. Me parece recordar que somos los últimos en tomar asiento. Todas las mesas están ocupadas y, a diferencia de mi anterior visita, el valenciano y el castellano son las lenguas que más resuenan en las mesas colindantes. Otro dato curioso es la media de edad de los clientes que yo situaría en la franja 35/50 años. Público español y relativamente joven. ¿Un buen síntoma?

Comedor elegante y acogedor

Nuestra mesa se sitúa en una de las esquinas de la sala. El comedor de planta cuadrada, está perfectamente diseñado: amplios ventanales permiten la entrada de abundante luz que inciden directamente en la mayoría de las mesas. Paredes y cortinas blancas, vigas del techo y mobiliario en tonos pastel… El conjunto muy elegante y acogedor.

Me gusta mucho más la apariencia diurna de la sala que la nocturna que pude ver en mi anterior visita. Un toque marino y muy mediterráneo a reseñar: las sillas son de color azul, color muy recurrido en el mobiliario de los restaurantes marineros de la zona.

Seguimos con el menú «Tomorrowland»

El pase de los salazones comprende cuatro composiciones que hacen de puente entre los snacks y los platos del menú:

Pulpo seco, apenas dos rodajas pero de tamaño considerable y sabor y textura memorables. Huevas de mújol: otros dos bocados de sabor marcadamente salino y textura melosa, cuasi garrapiñada.

Pulpo seco y huevas de mújol de Quique Dacosta en Denia

 

Aceitunas y sus huesos: ambos bocados son reproducciones miméticas de los elementos que dan nombre al plato. Técnica apurada y meritoria, con sabor delicioso.

Aceitunas y sus huesos de Quique Dacosta en Denia

 

Ajo blanco y almendra: rindiendo homenaje a aquel ajoblanco del restaurante el Poblet que ya empezaba a despuntar.

Ajo blanco y almendra de Quique Dacosta en Denia

 

La hoja de tabaco y toro constituye, tras la piedra de parmesano, el segundo bocado del festín que deja marca tras su degustación y, del conjunto del menú, uno de los más destacables. La hoja, de textura crujiente y sabor dulzón actúa como soporte de unos brotes tiernos y una lámina de atún de calidad suprema (ventresca, me aventuraría a decir). Memorable, ciertamente.

Hoja de tabaco y toro de Quique Dacosta en Denia

 

El buñuelo ligero de bacalao es un pequeño bocado tradicional ejecutado en esta casa con maestría en cuanto a la presentación (realmente es un buñuelo, no una croqueta como en otros lugares) y el sabor (delicado, elegante…).

Buñuelo ligero de bacalao de Quique Dacosta en Denia

 

Socarrat de gambetes y alioli: Otro de los grandes bocados del menú. El socarrat, de sabor conseguidísimo (no chamuscado) constituye la corteza crujiente de un cilindro perfectamente ejecutado cuyo interior es una crema de allioli pero más “harinosa” que la conocidísima salsa (¿patata?). El conjunto se corona con una pequeña gamba pelada apenas cocinada.

Socarrat de gambetes i alioli de Quique Dacosta en Denia

 

Lechuga de mar, ahumados (anguila), mozarela y fitoplancton. Sabor marino 100% proveniente mayoritariamente por el alga. Dicha intensidad llega a enmascarar en cierto modo el sabor de los otros ingredientes que, por separado, son una delicia.

Lechuga de mar ahumado de anguila mozarela y fitoplancton de Quique Dacosta en Denia

 

Navaja en dos texturas: Tartar y nudo de navajas. De la primera poco se puede decir. Una frescura suprema en el producto y la técnica apropiada en el corte sólo pueden dar como resultado un buen plato. El nudo es un regalo a la vista y otra demostración de técnica y originalidad: con los cuerpos de las navajas ligeramente cocinados (¿plancha?) se configura una trenza que, a su vez, toma forma de maroma de barco.

Navaja en dos texturas de Quique Dacosta en Denia

 

Erizo al natural. La corteza de este “trampantojo” la configura una especie de ralladura de alga nori. En el interior una crema de las yemas del erizo de sabor domesticado, sin la rabiosa salinidad de los erizos frescos.

Erizo al natural de Quique Dacosta en Denia

 

Zamburiña a la brasa con mantequilla y hierbas. Plato de corte mucho más clásico con un ligero toque ahumado “extra” para conseguir ese toque diferenciador. 

Zamburiña a la brasa con mantequilla y hierbas de Quique Dacosta en Denia

 

Moshi de torta de la Serena y trufa. Abandonamos el mar como suministrador de producto que nos ha acompañado durante esta primera parte y lo hacemos de la mano de una genialidad como ésta. El moshi tiene la textura de las esponjas que venden como chucherías y la apariencia de un canto rodado. Se corona con una filigrana tejida difícil de describir. Pero si la técnica y presentación alcanzan el máximo punto de esplendor en este plato, para nada se queda atrás el sabor del mismo. Presencia arrolladora de la trufa. Un bocado digno de reyes.

Moshi de torta de la Serena y trufa de Quique Dacosta en Denia

 

Tronco de Jerusalén. Se trata de una especie de bombón elaborado con una crema de tupinambo, perrechicos y trufa. El nombre del plato se debe a que se sirve sobre un tronco del mismo tono que los bocados. Éstos parece que hayan sido esculpidos con la misma madera. Nuevamente prevalece el sabor de la trufa con un resultado final brillante.

Tronco de Jerusalém de Quique Dacosta en Denia

 

Hasta aquí sin cubiertos, vamos con ellos

Llegados a este punto apenas hemos usado cubiertos. Ha sido una sucesión vertiginosa de bocados y una estructura de menú muy “Ferranadrianana”, si se me permite la expresión. En adelante, se suceden unos platos que sin ser cantidades copiosas, ya reúnen más elementos y requieren el uso de cubiertos.

Berberechos con kéfir de apio, eneldo y vodka: Un plato con personalidad. Los ingredientes que hacen de enunciado de éste ya nos lo dan a entender. Yo encajaría esta creación en la categoría de ensaladas. Pero ésta, confeccionada con elementos poco convencionales y con un denominador común: la frescura.

Berberechos con Kéfir de Quique Dacosta en Denia

 

Ostra frita: Composición de singular belleza. Le comenté a mi acompañante que solo faltaba que nos hubiesen entregado unas gafas de bucear, pues el plato recrea con maestría un pedacito del fondo marino: la arena, las algas, el caracol o cañailla y la ostra como elemento central. A diferencia de otras degustadas atemperadas, ésta me gusto y mucho.

Ostra frita de Quique Dacosta en Denia

 

Gamba roja y gamba amb bleda: La primera llega a la mesa envuelta en papel rojo de celofán a modo de regalo. Y en realidad lo es: calibre de los que cuesta encontrar, frescura suprema y punto de cocción perfecto. El segundo elemento del pase es una crema tamizada de un plato muy popular en la comarca (gambas con acelgas). En los hogares de la zona se elaboraba con la gamba más pequeña, diminutas incluso, y se tomaba a cucharada limpia, sin pelar los crustáceos. Sin embargo, éste se confecciona con las cabezas de exquisitas gambas con lo que el resultado final mejora considerablemente y más aún en crema.

Gamba roja y gamba amb bleda de Quique Dacosta en Denia

 

Arroz con guisantes y huevos de sepia: Me encanta que los cocineros valencianos como Quique, Ricard Camarena o Kiko Moya sigan investigando, experimentando, cocinando y sorprendiendo con este cereal. Esta propuesta de Quique en concreto me parece unos de los tres arroces que más me han impresionado. De perfecta ejecución, huelga decirlo, impacta el uso y combinación de estos ingredientes tan comunes y el resultado final conseguido. ¡Chapeau!

Arroz con guisantes y huevos de sepia de Quique Dacosta en Denia

 

Esturión caviar: Original menaje y presentación elegantísima para este bocado de marcado sabor salino. Se come casi directamente con las manos.

Esturión caviar de Quique Dacosta en Denia

 

Taco mediterráneo: Pequeña tortita de maíz que también llevamos a la boca sin ayuda de cubiertos. Sabe un pelín en exceso a pimentón de la Vera, para mi gusto. No sé si ese era la impresión que se perseguía pero, para mí, todos los demás ingredientes del relleno quedan enmascarados.

Taco mediterráneo de Quique Dacosta en Denia

 

Los tendones con horchata y trufa: Con diferencia, el plato que menos me gustó. Comenta mi acompañante que tal vez se trata de una propuesta compleja que no somos capaces de entender. Le pregunto si le gusta y niega con la cabeza. Entonces le digo: – No es tan complejo, es simple pues hay unanimidad: no está tan rico como los demás.

Los tendones con horchata y trufa de Quique Dacosta en Denia

 

Pichón y las raíces de malta: Mucho mejor que su predecesor. El pichón se presenta en forma de tres pequeñas rodajas o filetitos enrollados sobre sí mismos en forma de rollitos. Ejercen de ilustres acompañantes la malta y unos brotes frescos.

Pichón y las raíces de Malta de Quique Dacosta en Denia

 

Mojito de pepino y algas: No es dulce, para nada, pero es un postre. Sus ingredientes y la temperatura de servicio ayudan a limpiar y refrescar el paladar a la espera de otros postres más dulzones. Rico.

Mojito de pepino y algas de Quique Dacosta en Denia

 

La selva negra: Interpretación personal de este conocido postre. Si bien estaba increíblemente bueno, sobre todo para un acérrimo chocolatero como yo, sorprende la apariencia y técnica usada, mucho más clásica de lo que hemos estado disfrutando con este menú. Aquí todo es intencionado pues la fuente sobre la que se sirve es también un guiño al clasicismo y la alta cocina de otros tiempos.

La selva negra de Quique Dacosta en Denia

 

Canela y ciruela: Postre también exento de un exagerado dulzor. Ingredientes muy usados en esta tierra como la canela y las ciruelas pasas. Final discreto de este larguísimo menú.

Canela y ciruela de Quique Dacosta en Denia

 

De nuevo a la terraza con los petit fours

Volvemos a la terraza para tomar café y unos deliciosos petit fours: papel de frambuesa y yogurt y papel de cacao; piedra almendra; macarrón de chocolate; trufa al ron; pepita de oro. Son unas pequeñas frivolidades con una técnica, presentación y sabor tan ricos que te obligan a no parar de comer, teniendo en cuenta el exceso de platos que acabamos de tomar dentro.

 

Navarrete nos permitió probar vinos sin maridaje completo

Merece una mención muy especial el sumiller, José Antonio Navarrete, que accedió a nuestra caprichosa petición de probar diferentes vinos pero sin llegar a hacer el maridaje completo que ofrece el restaurante con el menú Tomorrow Land. Fuimos un par de “cobardes” porque teníamos miedo de acabar demasiado perjudicados por la ingesta de vinos y no disfrutar suficientemente de los platos, tal y como éstos se merecen.Petit fours de Quique Dacosta en Denia

Al final fueron un montón de vinos y casi casi acabamos haciendo el maridaje completo. Navarrete combina perfectamente su sapiencia con un trato cercano y humilde y, tal como comentaba en el caso de Didier, dando cabida al humor y las bromas que, para mi gusto, siempre tienen un hueco en experiencias como ésta. Cada copa que nos sirvió llegó acompañada de su correspondiente explicación:

  • La Panesa Fino Especial. Bodegas Hidalgo (D.O.P Jeréz)
  • Amontillado Quo Vadis? Rodriguez La Cave (D.O.P Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda)
  • Itsasmendi Artizar 2011 Bodegas Itsasmendi (Bizkaio Txakolina)
  • Les Vignes de Vrigny Premier Cru. Egly Ouriet (AOC Champagne)
  • Chateauneuf du Pape Blanc 2011 Tardieu Laurent (A.O.C Chateauneuf du Pape)
  • Graach Josephshöfer G.G 2007 Reichsgraf Von Kesselstatt (V.D.P Mosel Saar Ruwer)
  • Viña Tondonia Reserva Blanco 1998. R. López Heredia Viña Tondonia (D.O RIoja),
  • Tara Syrah  2011 (D.O Atacama)
  • Pagos Viejos 2004 Artadi (D.O Rioja)
  • Idig 2007 Auslese. A. Christmann (V.D.P Pfalz)
  • Fondillón 2001. Gutiérrez de la Vega (D.O.P Alicante)

 

Una experiencia maravillosa cerca de casa. Volveré

Tras la cordial despedida del personal, la sensación al abandonar el restaurante es de acierto total. Hemos disfrutado muchísimo, ha habido creaciones inolvidables, el trato ha sido inmejorable y la compañía muy adecuada. Por todo ello no me cabe la menor duda que esta casa es bien merecedora de las tres estrellas Michelin de las que puede presumir con orgullo.

Por otro lado, me invade cierto grado de satisfacción por poder contar con un templo gastronómico de tal envergadura a pocos quilómetros de mi casa, aquí, en mi querida comarca. Es triste no saber cuándo, pero tengo la certeza que volveré. Tarde o temprano volveré.

 

¿Tienes cerca de casa un triestrellado?

 

32 comentarios en “Quique Dacosta: el menú del futuro

  1. José Ruiz

    Visitamos el restaurante en el verano del 2009, cuando todavía se llamaba El Poblet y tenía dos estrellas Michelín. Quedamos maravillados por las presentaciones, la técnica, la creatividad, los guiños a la tierra y especialmente por el sabor de los platos de Quique Dacosta.

    Después de la lectura de tu crónica estoy pensando que deberemos aprovechar la cercanía geográfica y hacerle una visita más pronto que tarde.

    Tu solvencia descriptiva es simplemente apabullante. Se te nota ese «alma» cocinera capaz de diseccionar minuciosamente cada plato.

    ¡Enhorabuena compañero!

    Un abrazo.

    1. Toni Grimalt Post author

      Gracias por los halagos. Te garantizo que, cuando me siento a la mesa, el cocinero se queda en casa y se ve sustituido por el glotón que llevo dentro. Y en esta casa disfrute mucho. Eso es lo que se refleja en el post, creo.

      Creo que debéis programar una visita para la próxima temporada.

    2. oscar 4435

      Nosotros lo visitamos en el 2008 y también nos sorprendió y este año nos ha pasado parecido.
      Sólo superado por el kaos del rock and roll de David Muñoz.

  2. Ana Juan

    Pues nosotros no lo tenemos tan cerca como tú pero a escasa hora y poco… Así que habrá que liarse la manta a la cabeza y repetir.
    Como cuentas tú, nosotros también hemos cambiado, al menos yo he aprendido mucho estos últimos años de quien tengo a mi lado y de todos los peñistas restauranteros. Mis papilas y pupilas son ahora más críticas, están más atentas a los detalles.
    Y para detalle tu minuciosa descripción que nos cuenta casi como si hubiéramos ido, como si lo hubiésemos degustado contigo (pero pagas tú jejeje…)
    Gracias Toni, por compartir con nosotros tu relato y elevar el nivel de este blog de amigos
    Besos

    1. Toni Grimalt Post author

      Muchas gracias, Ana. Ya llevamos unas cuantas «jalás» compartidas y en ellas te das cuenta de que todos aprendemos de todos, que los gustos pueden ser dispares pero que existen platos que generan unanimidad y perduran siempre en el recuerdo. Y lo mejor de todo (insisto en ello a mis amigos hasta la saciedad) es que nos gusta disfrutar de la comida en lugares como éste, pero también en el bar de tapas del barrio o en nuestros propios hogares.
      Un beso.

  3. Jon Ander

    Desde luego que menudo «recorrido» gastronómico. Para mi gusto son demasiados platos, demasiada mezcla de sabores pero experiencia casi única para vivirla al menos una vez.
    De todos modos, leyéndote despacio, releyendo, no termino yo de vislumbrar una emoción sublime. Quizás sea una apreciación mía.
    Totalmente de acuerdo contigo en que las cosas cambian y mucho de las primeras veces a cuando se acude con un cierto recorrido. Eso sí, excelente comentario, como siempre. Un abrazo.

    1. Toni Grimalt Post author

      Hay muchos factores en esta experiencia que la hacen peculiar: la estructura del menú, el trato recibido por el personal, la compañía de Isaac… Todo ello envolvió la comida de un cierto toque informal. Salvando las distancias, entiéndaseme por favor, es como salir a comer de pinchos por el barrio. Bocado tras bocado, risas, pausas, vinos variados, cambios de la terraza al salón y de nuevo a la terraza (como quien cambia de bar)… El acto careció de «pompa y circunstancia» y por ello el post no desprende pasión, misticismo… Hubo, puedo asegurarlo rotundamente, bocados geniales, de los mejores que he probado, de los que dejan profunda huella: el GT de manzana, la piedra de parmesano, las aceitunas, la hoja de toro, el socarrat, la zamburiña, el arroz… muchos. Pero, lógicamente, en un menú de cuarenta bocados no todos ellos te hacen saltar las lágrimas. Pero sobresaliente altísimo, sin duda.

      Gracias por leernos, Jon, y felicidades de nuevo por tu añito en Gastionomía.

      1. Jon Ander

        Me imagino a Isaac, el «gran degustador», disfrutando como un chiquillo con semejante desfile de sabores. Feliz del todo. Es comprensible que con tantos platos todos no sean de sobresaliente, entonces hubiese sido la «repanocha».
        Leeros es aprender, leeros es disfrutar, así que gracias a vosotros y gracias por leer a, como suelo decir, un «blogger peke» que jamás llegará a ciertos niveles pero que es feliz con esta afición nuestra que tantos placeres nos supone. Un abrazo.

      2. oscar 4435

        A Jon ni caso, le sacas del primero, segundo y postre y se aturulla, bueno y… el «cortao».

        Me parece que en relaccion con otros triestrellados, te hace un despliegue de platos para los tragones, como nosotros, de agradecer.

  4. Manu

    BUFFFF, . . . brutal Toni, vaya espectáculo.
    No estaría mal una Junta Extraordinaria Universal de los Restauranteros y disfrutar de semejante experiencia, aunque con el tiempo, a lo mejor todo llega, OK ?.
    Enhorabuena por el post y por lo disfrutado.

    1. Toni Grimalt Post author

      Muchas gracias, Manu. La verdad es que para los restauranteros esto se nos va un poco de madre, pero permíteme aconsejártelo para una visita en “petit comité”- Con la desaparición del Bulli creo que esto es lo más parecido que se puede encontrar, no en cuanto a la comida en sí que no estoy capacitado para compararla porqué no estuve allí pero sí en cuanto a estructura del menú.

      Un saludo. Nos vemos en breve!

      1. oscar 4435

        Tienes razón, el sucesor de un estilo de cocina, medido, técnico y sorpresivo es tu paisano.
        Aunque para mi el rey sea, el kaos «Muñoziano».

        1. Toni Grimalt

          Son estilos, filosofías y principios muy diferenciados. No podemos comparar A Dabiz con el Celler, o al Celler con QDC… Tres maneras muy diferentes de ver la cocina, de relacionarse con el cliente, de entender la restauración… Si valoramos únicamente aquello que nos metemos en la boca, ahí sabes que estoy contigo.

  5. Aurelio G-M.

    Buenoooooo! O sea, que esta vez no te gustó!
    Jajaja
    Enhorabuena Toni, estupendo una vez más, con la descripción profesional de los platos y con otra de tus entradillas pedagógicas que tanto me gustan.
    Un abrazo

  6. Otilio Haro

    Espectacular, Toni. Me ha encantado lo que he leído, imagínate si lo pruebo. Veo muchas piedras en los platos ¿No te equivocaste con la piedra de parmesano? Jeje…
    Todo un lujo leerte, en serio.

    Un abrazo

    1. Toni Grimalt Post author

      Muchas gracias, Oti. El lujo es tener lectores como vosotros. Hay que hacer “rebalset” e ir al menos una vez en la vida.

      Y muy pronto algo sobre tu querida Salita por aquí. Permanezcan atentos a sus ordenadores!

  7. craticuli

    Grandísima narración, creo que lo mejor que te he leído. Se nota la pasión, el entusiasmo por la comida y la perfecta comprensión de la esencia del menú.
    Este siempre ha sido un restaurante que me ha generado ciertas dudas a la hora de reservar, visitas de conocidos no del todo satisfactorias, criticas dispares, cambios de rumbo en su concepción gastronómica…., todo ello me generó cierta incertidumbre.
    Ahora bien, es cierto que comentarios de gran credibilidad, como el que nos ocupa, coinciden en un momento de forma pletórico del cocinero, a lo que se suma mi admiración por estos «menus de tapas» (un concepto muy español), acuñados por El Bulli, de gran dificultad técnica, que requieren de un gran despliegue de medios para llevarlos a cabo.
    Parece que Dacosta quiere recoger el testigo de esa concepción gastronómica, vapuleando al comensal con un sinfín de sensaciones. Me llama la atención la ínfima presencia de carnes, el despliegue técnico, la quizás excesiva presencia de las algas, el cosmopolísmo conceptual, la originalidad de algunas preparaciones o la belleza de la vajilla.
    Gracias por esta fantástica crónica y prometo contar mi experiencia en cuanto pueda visitarlo, desde ahora pasa a mi lista de pendientes.
    Un abrazo

    1. Toni Grimalt Post author

      Gracias, Carlos. Hablamos de esas dudas tuyas allá por el 2012 cuando mi primera visita y su correspondiente valoración en verema.com. Yo también he oído valoraciones no tan positivas como la mía y siempre respetables. Puedo hablarte desde mi experiencia y todo será bueno. Creo, eso sí, que aconsejaría tomar el mismo menú que tomé yo. Antes había que plantearse la elección pues los precios eran diferentes y el “Universo local” resultaba más “económico”, pero, a igualdad de precios, creo que se puede disfrutar mucho más y entender el buen momento de Quique con el Tomorrow Land. Desafortunadamente hemos coincido poco, pero me atrevo a asegurar que la propuesta te gustaría y creo que mucho.
      Por lo demás, agradecerte los halagos y decirte que se te echa mucho de menos en la sección de restaurantes de Verema. Un abrazo a toda la familia.

  8. craticuli

    Pues que quieres que te diga, que haré todo lo posible por visitarlo esta temporada, no vaya a ser que se le pase la inspiración, jeje.
    Por otro lado ya sabes que actualmente las obligaciones familiares copan prácticamente mi tiempo de ocio, y por lo tanto mis visitas a restaurantes se han reducido a algo testimonial. Este es el principal motivo de mi ausencia (esperemos que temporal). Ya sabes, como decía aquel para poner tonterías no me pongo.
    Aun así calmo el “mono” siguiéndoos. Muchas gracias por hacer esta apreciación, siempre es gratificante leer cosas así.
    Un abrazo Toni.

  9. Fer B.

    Tras todos los comentarios previos simplemente… Felicidades Toni!! Por transmitirnos de esta manera la experiencia y hacernos disfrutar con ello casi tanto como tú disfrutaste.

    Enhorabuena!

    Un abrazo!

  10. Linda Garcia

    Hola,
    que buen articulo felicidades me hizo recordar cada plato y sabor, yo recien visite el restaurante en septiembre 2014, fue una experiencia unica de la cual no me arrepiento y se que debo repetir, las personas son fabulosas y muy amables, no tuve la suerte de conocer al chef pero igual sigo enamorada de sus creaciones y cocina.

    Al empezar senti que fue algo rapido como iban pasando todo, sentimos un poco de presion, pero al salir entendimos que pasamos alli 4 horas, que el ritmo debe ser constante porque sino pasas alli mas tiempo, aunque por mi encantada, ni lo senti!

    Coincido contigo sobre La hoja de tabaco y toro, para mi el mejor de todos, disfrute cada mordisco, es espectacular delicioso!
    Los tendones con horchata y trufa a mi parecer eran buenos, tal vez la textura es diferente algo gomosa pero por lo mismo que son tendones jiji, la pechuga de pichon me gusto, pero no disfrute tanto el fondo agridulce que no logre entender que era, y otro que personalmene no me gusto fue el mojito, se que es perfecto para hacer el cambio entre los platos y entrada a los postres, pero el sabor era muy intenso a mi parecer.

    Confirmo tu comentario sobre los vinos, yo pedi el maridaje y no estoy acostumbrada a tomar vino, no lo recomiendo si no estas acostumbrado/a a beber porque no disfrutaras bien los platos, personalmente se me subio un poco y me sentia super mareada, se que hubieron unos platos que probe pero concientemente no recuerdo jijiji. asi que tuve que parar y tomar much agua para recuperarme jeje 🙁

    Para el de los postres el que probe (despues de mi mareo), fue uno llamado Recondita Armonia, wow para mi fue espectacular, lo ame fue el mejor.

    gracias por compartir este bello articulo y por permitirnos comentarlo

    saludos desde Guatemala
    Linda G

    1. Toni Grimalt Post author

      Muchas gracias por los halagos y por leernos! Desde Guatemala ni más ni menos!!! Uau! Esas cosas son las que hacen que valoré aún más el tener un sitio así al ladito de casa, a escasos 5 km. Un cordial saludo!

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