Escrito por: José Ruiz
Fecha: 2 julio, 2017
Peregrinar al Sur
Me gusta el sur, me gustan sus gentes, su paisaje,… pero no os voy a engañar, lo que realmente me gusta sobremanera son los vinos que allí elaboran. Aunque esto no es ninguna novedad, quienes me leéis con cierta frecuencia, sabéis de mi especial gusto por los vinos tradicionales andaluces.
Una de las ferias en las que más he disfrutado es en Vinoble, tal como os contaba en el post de Bodegas Hidalgo. Pero Vinoble tiene una sola pega, se celebra con una periodicidad bianual, sólo los años pares. Para “matar el gusanillo” y no dejar pasar un año sin visitar El Marco de Jerez y a iniciativa de Jordi Humbert planificamos los “Bojos pel Vi” este viajecito.
Un programa completito al Marco de Jerez
La idea era disfrutar de un “finde” largo y visitar el máximo de bodegas posibles. Aprovechando contactos sureños, planificamos un viaje que empezó a las 5 de la mañana del viernes y terminó el domingo, ya lunes, pasadas las 2 de la madrugada.
Restaurante Albalá de Jerez
Antes de las 15 horas ya estábamos comiendo en el Restaurante Albalá de Jerez situado en las inmediaciones de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre. Israel Ramos, cocinero y propietario ofrece en un entorno moderno, una cocina distinta a la usual de la zona. Un gastrobar que combina con éxito el producto y la cocina de mercado con algún guiño a la cocina contemporánea. La carta de vinos se centra en los del Marco de Jerez, tanto por copas como por botellas. Un servicio rápido y diligente, además de unos precios ajustados, redondean el disfrute.
Bodegas Urium
A las 18:00 cita con Bodegas Urium. La pasión desmedida por los vinos de Jerez llevó a Alonso Ruiz Olivares a cumplir su sueño de fundar esta pequeña bodega en el barrio de Santiago al pie de la antigua muralla de Jerez. Una colección de botas adquiridas a lo largo de su vida, junto a la compra de otras soleras muy viejas, completaron la excelente selección de toda la gama de vinos de Jerez que es capaz de ofertar bodegas Urium.
Nos reciben la hija de Alonso, la simpatiquísima Rocío Ruiz y su marido Mario. De su mano fuimos probando venencia en mano, directamente de la bota todos los tesoros de Urium, que no son pocos.
Bodegas Faustino González
Sin solución de continuidad, visita y cena en Bodegas Faustino González. Denomina a todos sus vinos con la marca Cruz Vieja, nombre que le presta la cercana plaza de la Cruz Vieja del barrio de San Miguel en el que está ubicada la bodega.
Nos recibe Jaime González, uno de los 14 hijos del fundador de la Bodega. Nos explica que su padre Faustino, médico de profesión y enamorado de los vinos de jerez compró las soleras viejas procedentes del Alcázar y las instaló en la bodega propiedad de su mujer.
Esta bodega se abastece de un viñedo propio de 7 hectáreas ubicado en Jerez Superior. Embotella siempre en rama (sin filtrar) y elabora fino, amontillado, oloroso y palo cortado.
Bebimos de la bota toda la gama de sus profundos vinos y posteriormente disfrutamos de una agradable cena en el patio acompañada, como no, de sus vinos.
Bodegas Díez Mérito
Bien prontito a las 10:30 horas empezamos la visita a las Bodegas Díez Mérito. Una de las bodegas más bonitas que he visitado en Jerez. La estructura abovedada y unos espléndidos arcos constituyen una arquitectura soberbia, bonita y muy cuidada. No me extraña que se aproveche también para celebrar bodas y otros eventos.
De la mano de María de la Torre fuimos recorriendo los distintos cascos, patios y jardines de la bodega. Conocimos la historia de la bodega y también pudimos catar sus vinos. Catamos la gama Bertola y directamente de las botas la gama VORS: el tremendo Fino Imperial Amontillado y el imponente Oloroso Victoria Regina recientemente galardonado como el mejor oloroso en la International Wine Challenge 2017.
Almacenista Blanca Reyes
Continuamos nuestro periplo “bodeguero” con la visita a Almacenista Blanca Reyes. Nos recibe Telmo Moreno quien es todo en la bodega y se encarga de todo, tal cual un hombre orquesta.
Esta bodega funcionó como almacenista hasta hace un tiempo. Un almacenista es aquel que elabora y envejece los vinos o que incluso tan sólo los envejece pero que no los embotella para vender al público. Los vende a granel a otras bodegas.
Telmo nos preparó una sorpresa y es que consiguió que nos acompañara un amigo de la casa, el emblemático Rafael García Gómez. Maestro de maestros tales como Antonio Flores o el difunto Manuel Lozano, entre otros. Da gusto escuchar las enseñanzas y anécdotas de un grande de el Marco de Jerez.
Pudimos constatar la gran calidad de las viejas soleras que atesora de amontillado, palo cortado, oloroso y PX. Espero Telmo que “estos vinos que hasta ahora tienes en chándal, los puedas vestir pronto de Armani” y se sitúen en lugar que merecen.
Restaurante El Bichero de Jerez
Queríamos visitar algún Tabanco antes de comer para tomar el aperitivo pero fueron tan profusas las visitas que ya no nos dio tiempo. Nos fuimos a comer directamente al restaurante El Bichero que previamente habíamos reservado.
Fermín Anguita, su propietario, es un enamorado del mar y de sus productos, por lo que la oferta del restaurante se centra en pescados y mariscos. Cocinados de manera simple para evitar enmascarar la calidad de los mismos.
Situado en la calle Pescadería Vieja, es una de esas calles estrechas y llenas de encanto que te puedes encontrar por doquier en el centro de Jerez. Dispone de terraza, pero el intenso calor hizo que decidiéramos estar en el comedor del piso superior en el que el aire acondicionado hizo mucho más confortable nuestra estancia.
Casa Balbino de Sanlúcar
Por la tarde nos desplazamos a Sanlúcar y tras una breve visita a Bodegas La Cigarrera, pudimos degustar unas auténticas tortillitas de camarón en Casa Balbino.
Casa Balbino está situado en la céntrica y bulliciosa plaza del Cabildo de Sanlúcar de Barrameda, auténtico punto neurálgico de la ciudad.
Típica taberna en la que degustar las especialidades más emblemáticas de la cocina sanluqueña, especialmente las tortillitas de camarón. Como dice Manolo Dale, una vez pruebas las de Casa Balbino, ya no las pides en ningún otro sitio. Son de tamaño grande e irregular. Resultan crujientes, etéreas, cargadas de camarones, con la masa justa para amalgamar unos con otros y nada aceitosas. Creo que la foto habla por sí sola. Si visitáis Sanlúcar es un sitio imprescindible.
Taberna der Guerrita
Otro de los sitios de obligada visita en Sanlúcar. Reservamos la Taberna der Guerrita para cenar.
Armando Guerra ha sabido valorizar la taberna de barrio que creó su padre. Transformándola en el lugar más emblemático de Sanlúcar para los amantes del vino en general y de los generosos en particular.
“Taberna der Guerrita… Escondida desde 1978” reza su lema. Sinceramente pienso que más cuesta salir que encontrar. Escondida porque está en el Barrio Bajo, un tanto alejada del centro. Pero nada que no se arregle con un pequeño paseo de apenas 15’ desde la plaza del Cabildo. Más cuesta salir por su atractiva y fabulosa selección de vinos, especialmente los de El Marco de Jerez.
Cenamos en la trastienda, en “La Sacristìa” rodeados de botellas. Elegimos compartir platos típicos de la gastronomía sanluqueña y un variadito de vinos entre espumosos y generosos.
He aquí la muestra de los “cadáveres” de la velada…
Casco Los Ángeles de Bodegas Yuste
El domingo también empezó prontito, quedamos con Gabriel Raya en la plaza del Castillo de Santiago, en el Barrio Alto de Sanlúcar. Dedicamos toda la mañana a la visita del casco bodeguero Los Ángeles de Bodegas Yuste.
En esta bodega se cría la Manzanilla Aurora y las soleras del Conde de Aldama, uno de los mejores amontillados que he tenido la oportunidad de beber hasta la fecha.
Tuvimos la suerte de que nos acompañase también Gabriel Raya padre, “una enciclopedia con patas” como cariñosa y jocosamente se refiere el hijo al padre, por su profundo conocimiento de los vinos del Marco de Jerez.
Mientras catamos a pie de bota distintas soleras de la Manzanilla Aurora, el Amontillado Aurora y distintas soleras del Amontillado Conde de Aldama, nos va contando… Un placer, una suerte y una oportunidad única escuchar tan didácticas explicaciones de todo un referente en el ámbito de los generosos andaluces.
Posteriormente de embotellados recientes: Manzanilla San León, Manzanilla La Kika, Oloroso Aurora, Palo Cortado Conde de Aldama, Pedro Ximenez Aurora. Ron muy viejo en rama, Ponche muy viejo en rama, Brandy Punto Azul Prestige, Brandy Punto Azul Heritage. Por recomendación de Gabriel Moscatel Añejo Pico Plata para el final.
Restaurante Avante Claro
El colofón llegó con la comida de despedida en el Restaurante Avante Claro. Ubicado Bajo de Guía, donde desemboca el Guadalquivir en el Atlántico y al fondo se adivina el parque de Doñana.
Oferta eminentemente marinera, degustamos unos todavía tibios y magníficos langostinos de Sanlúcar y unas crujientes puntillitas como entrantes. De principal un arroz caldoso marinero y un variadito de postres para rematar. Regamos con abundante manzanilla San León y Aurora.
That’s all folks!
¿Estresante? Yo más bien lo definiría como emocionante…
La madre del amor hermoso…… cómo se cuidan algunos. Menuda excursión. No soy yo precisamente amante de amontillados y manzanillas pero me hubiese arreglado con esos espumosos y algún que otro “Pedrito Ximénez” que esos sí que me van. Pues nada, a seguir cuidándose como es menester. Un abrazo.
Así es una excursión bien completa y como puedes comprobar sin tiempo para el aburrimiento.
En cuanto al tema de los generosos son un poco como la tónica, los has probado poco… 😉
Tu tampoco andas mal en cuanto a cuidarte así de bien.
Otro abrazo para ti.
José, una vez más enhorabuena: escribes tan bien como buen gusto posees, para escoger los restaurantes y las bodegas que visitamos. Ya sé que Jordi te ayudó. Y tus labores organizativas no tienen parangón.
Leyendo tu artículo me he dado cuenta de lo afortunado que he sido al haber estado en todas estas bodegas y en todos estos restaurantes y haber probado tan deliciosos vinos y manjares ¿Para cuando el próximo viaje?
Ay, ay, ay… ¡Qué me pongo colorado! 😉
Muchas gracias, lo hago con mucho gusto. Para así poder optimizar y disfrutar todavía más el viaje.
Encantado de compartir el próximo y todos los que vengan. Es muy fácil viajar contigo.
Un abrazo.
Genial crónica!!!
En la foto der Guerrita falta uno!
Gracias Jorge.
Si falta un vino, será que no tengo la “photo finish” Jejeje…
Un vino no!!!
Un Bojo :p
Ahhhh! claro Faltas tu… Jejeje….
Pero tiene una razón de ser. Durante un rato te pudo más el fútbol que el vino 🙁
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